Aún no hay “negociaciones” con la Argentina por la deuda

Aún no hay “negociaciones” con la Argentina por la deuda

Así lo aseguró el portavoz del FMI. “Son solo discusiones”, resaltó.

El Fondo Monetario Internacional resaltó este jueves que con la Argentina “no hay negociaciones, solo discusiones por ahora” y que aún no hay detalles sobre la misión del Artículo IV que debería viajar próximamente a nuestro país para revisar las cuentas.

En una conferencia de prensa en Washington, el Director de Comunicaciones del organismo, Gerry Rice, dijo que las conversaciones entre los funcionarios argentinos y los del Fondo son “muy activas y constructivas”, pero no avanzó sobre qué aspectos discutieron cuando se reunieron el lunes pasado en esta capital.

“No tenemos más información de las discusiones del lunes, tampoco de las modalidades del Artículo IV”, dijo. “Se van a discutir los pasos” para esa misión. Finalmente, más tarde, una fuente del Fondo confirmó que irá una delegación a Buenos Aires la semana próxima para continuar las discusiones técnicas sobre la deuda y el programa económico, pero aclaró que no una misión del Artículo IV.

El lunes el ministro estuvo en la sede del FMI en la calle 19, junto con el representante argentino ante el organismo, Sergio Chodos, donde se reunió con la subdirectora del Departamento del Hemisferio Occidental, Julie Kozack, y el jefe de misión para la Argentina, Luis Cubeddu. Según se dijo entonces, hablaron sobre la sostenibilidad de la deuda y prosiguieron las conversaciones sobre el préstamo de 57.000 millones de dólares (44.000 entregados) que el organismo otorgó a nuestro país durante la presidencia de Mauricio Macri y que ahora no está en condiciones de pagar, según reconoció el propio Fondo.

Si bien el portavoz dijo que “hay un entendimiento mutuo”, resaltó, sin embargo, que estos contactos “no son negociaciones, solo discusiones por ahora” sobre el programa.

Los bonistas buscan que el Gobierno renegocie primero su programa stand by con el Fondo y que luego lo haga con los privados. Sería una manera de garantizarse cobrar. Pero esto ya queda descartado. El Fondo pidió a los bonistas una “contribución apreciable” (léase quita) para que sean ellos los que primero hagan el esfuerzo. Por ahora, el FMI conversa, no negocia, según dijo el vocero, y entonces queda ratificada la secuencia que –sin anunciarlo oficialmente– establecieron el Gobierno y el FMI: primero renegociar una quita con los bonistas, con «señales» de apoyo del Fondo, y luego con el organismo.

Rice señaló, además, que la decisión de enviar a la Argentina una misión del Artículo IV es un “paso valioso”.

Ese capítulo de la carta constitutiva del organismo establece que todos los países miembros deben recibir una periódica visita de una misión en el terreno para evaluar el estado de la economía. Durante buena parte del kirchnerismo estuvieron suspendidas porque el Gobierno decía que no tenía deudas con el FMI y el organismo, a su vez, no consideraba confiables las estadísticas. Durante la cumbre en Arabia Saudita la semana pasada, la directora gerente del Fondo, Kristalina Georgieva, anunció después de reunirse con Guzmán que iría una misión a la Argentina.

Se estima que la revisión de las cuentas daría en este momento una señal de confianza a los acreedores privados, que esperan conocer en detalle la salud de la economía para aceptar una renegociación. El anuncio de la misión, más la consideración de que la deuda argentina no es sostenible, son considerados más bien señales “políticas”.

Una vez que el Gobierno llegue a un acuerdo con los bonistas (busca cerrarlo antes del 31 de marzo, aunque ese plazo asoma cada vez más utópico), recién comenzarían las renegociaciones del acuerdo con el FMI. El organismo no tiene demasiado apuro ya que los vencimientos comienzan recién en 2021.

El Gobierno quiere comenzar a devolver la deuda recién en 2023. El Fondo podría negociar un nuevo Stand by, con extensión de plazos no tan lejanos, o acordar un préstamo de Facilidades Extendidas, con vencimientos a 10 años. Esta última opción incluye ciertas reformas estructurales que por ahora la administración de Alberto Fernández no parece estar dispuesta a hacer. Pero, según dijo hoy el vocero, estas alternativas aún no están en negociación.

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